Día 5: Si no lo quieres, ¿por qué piensas en ello?

Cuando se nos dice que a través de la visualización podemos conseguir todo lo que queramos en nuestra vida, ¿Cuál es el primer pensamiento que se te viene a la cabeza?: Piensas, “me gustaría que eso fuese así, me gustaría que esa opción de poder crear mí realidad fuese verdad. Pero a continuación nace en ti una pequeña resistencia que te susurra al oído que eso no es posible, que creer en ello es de personas desesperadas.
Tenemos que decir qué queremos pensar: si optamos por mantenernos en el modo automático de la vida o si de verdad queremos aprender a usar nuestro poder.
¿Cuál es tu pensamiento originario, tu pensamiento promotor, tu pensamiento base cundo decides que quieres algo y lo quieres atraer a tu vida?
Detrás de cada pensamiento hay lo que se llama un pensamiento promotor o base. En nuestro caso, solamente tenemos dos opciones de partida, son las dos opciones que constituyen la polaridad natural del universo, las dos opciones que dan significado a la palabra relatividad.
Estas dos opciones son Amor (en su más profundo significado) o Temor.
Cuando nuestro pensamiento promotor es el temor no podemos crear tal y como deseamos porque la sensación más íntima es que en el fondo no creemos que aquello que deseamos se haga posible. Podemos afirmar con la palabra; que sí, que podemos hacerlo, que estamos agradecidos. Pero lo cierto es que la palabra necesita de un verdadero sentimiento. Con lo cual tenemos que hacer un trabajo mucho más interno.
Si estás bloqueado revisa tu emoción, revisa tus creencias más íntimas y no temas darte cuenta de que hay cosas que tienes que cambiar. Podemos recordar quienes somos y lo haremos.
Cuando el pensamiento promotor es el temor el resultado es la no consecución del objetivo, es la frustración y la decepción.
Ahora bien, ¿Qué significa que pensamos desde el Amor? , de aquí provienen nuestros pensamientos más elevados, aquellos pensamientos que nos mueven en la dirección que marcan nuestros sueños.
Cuando pensamos desde el amor no pedimos sino que agradecemos. Sabemos que ya somos lo que queremos ser, sabemos que ya tenemos lo que queremos tener, sabemos que podemos ser y tener cualquier cosa. La fuente de energía de la que provenimos solo quiere nuestra realización.
Amor o temor, esos son los dos pilares desde los cuales se derivan todos nuestros pensamientos.
Es inevitable ( o no) tener pensamientos “ negativos” o de “ preocupación” pero si hay algo que podemos hacer y es entrenar nuestra mente para que sea nuestra lámpara del genio, podemos entrenar nuestra mente de la manera más correcta posible y es aquí donde llego a la pregunta del enunciado del día de hoy.
Si no lo quieres, ¿ por qué lo piensas?. Si se crea a la misma velocidad que se piensa ya que ningún pensamiento se puede destruir en el mundo sutil, ¿ no sería más adecuado eliminar de nuestra mente todas aquellos pensamientos que vengan del temor?. Podemos acostumbrarnos a filtrar nuestros pensamientos y cuando identificamos que uno de ellos no procede del Amor, simplemente enviarlo a la papelera de reciclaje. De esa manera acabaremos teniendo solo pensamientos de amor en nuestro jardín mental y seremos unos maestros en deshacernos de lo que no queremos.