De cero a rico

Howard Schultz


Howard Schultz es el presidente actual de la gran compañía de café Starbucks. Ahora tiene una fortuna de 2,5 billones (con “b”, no te confundas con millones) de dólares.
¿Y sabes qué? Este hombre llegó a vender su sangre para conseguir dinero.
Cuando era pequeño, vivía en Nueva York junto a sus padres y hermanos en un edificio protegido por el gobierno para personas que no podían siquiera pagar un pequeño alquiler.
En los deportes, vio una salida de escape a su pobreza y empezó a practicar fútbol y béisbol, y gracias a ello consiguió una beca deportiva y se convirtió en la primera persona de su familia en ir a la universidad.
Pero allí pronto se dio cuenta de que no era tan buen jugador como pensada, dejó el deporte y la beca le fue retirada también. Ya no tenía dinero para pagar su carrera, pero sabía que quería llegar a ser alguien.
Así que para pagar la escuela pidió préstamos, trabajó como mesero donde le pagan una miseria, y como no era suficiente, recurrió incluso a vender su sangre a cambio de dinero.
Gracias a todos estos esfuerzos, terminó sus estudios, y así es como llegó a Starbucks, primero trabajando en puestos más bajos, hasta que poco a poco ascendió a su actual posición de presidente ejecutivo de la compañía de cafeterías más grande del mundo.

 Henry Ford, Ford Motor Co.

 


Ford sufrió varios fracasos automotrices en sus inicios, incluyendo Detroit Automobile.Co, que inició en 1899 y cuyos autos fueron considerados de poca calidad y demasiado caros para los clientes

.PERO Ford siguió desarrollando mejores diseños de autos y consiguió un reconocimiento nacional por el auto demo “Ford 999”, el cual rompió el récord de velocidad en tierra al recorrer una milla (1.6 km) en 40 segundos. En 1908, se lanzó el Modelo T, un auto bien hecho y de precio razonable que pronto ganó tracción entre los consumidores estadounidenses. Las ventas anuales alcanzaron los $250,000 dólares en 1914.
Frase: “Ya sea que pienses que puedes o que no puedes hacerlo, tienes razón”.
Lección: Construir una marca requiere mucho más que sólo construir un buen producto.

 

 

 

J.K. Rowling

J.K. Rowling es conocida en el mundo entero por ser la escritora de una de las sagas más famosas de la literatura: Harry Potter.

La historia de esta mujer es algo diferente que la de los dos empresarios exitosos anteriores: creció en una familia de clase media, aunque tuvo una mala relación con su padre.

Cuando su madre, que había estado enferma desde que ella era pequeña, murió, Rowling se mudó a Portugal para dar clases de inglés y escribir, y allí conoció a su marido con quien tuvo una hija.

Pero el matrimonio no fue feliz: su pareja la maltrataba y ella terminó separándose de él y mudándose de nuevo a Escocia para estar cerca de su hermana.

En esa época, la escritora se veía como un fracaso: se había divorciado, no tenía trabajo y apenas le quedaba dinero para mantener a su hija.

Incluso pensó en suicidarse debido a su gran depresión.

Empresarios exitosos

Fue en este momento cuando empezó a ir a cafeterías donde a veces no podía ni pagar un café para que ella y su pequeña tuviesen un lugar caliente donde quedarse unas horas, ya que en su casa no podían permitirse encender la calefacción.

Y comenzó a escribir en las mesas de estos cafés. Todas sus experiencias de niña, sus sentimientos depresivos y el amor por su madre que había muerto le inspiraron para crear el primer libro de Harry Potter.

El resto es historia: vendió su libro a una editorial, y creó un imperio de mil millones de dólares, y una colección de libros que siempre serán recordados a lo largo de los años.