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El poder de la intención. Wayne Dyer. 

Generalmente la definición de la palabra INTENCIÓN se asocia con la VOLUNTAD de hacer algo.

Según Wayne Dyer, la Intención es algo que existe en toda la creación del universo, a la que todos nos podemos conectar  para conseguir todos nuestros propósitos, sueños y objetivos. ES UNA FUERZA QUE EXISTE EN EL UNIVERSO.

Existe en todas partes. Si se emplea la intención se abren a la vida las fuerzas, las facultades y la posibilidades durmientes, y descubres que eres una persona mucho mejor de lo que jamás te habías considerado.

Es un campo donde existen todas las formas de vida:  todo tiene un propósito intrínseco en su propia creación y su experiencia vital.

Ese campo existe aquí y ahora, y puedes acceder a él.

Cuando lo actives, empezarás a notar que tu vida tiene un objetivo y te dejarás guiar por tu ser infinito.

¿ Cuándo desconectamos con esa fuerza de la intención

Al permitir que el ego decida el sendero de tu vida, desactivas la fuerza de la intención. (Soy lo que tengo, soy lo que hago, soy lo que los demás piensan de mí, estoy separado de todos los demás, estoy separado de todo lo que me falta en la vida)

Usa la idea de la correa del trolebús.

Dice Wayne Dyer: «En momentos de tensión, angustia, preocupación o malestar físico, cierro los ojos y me imagino que subo el brazo y me veo flotando hacia la correa, al aferrarme a ella tengo una tremenda sensación de alivio y tranquilidad. Lo que he hecho es eliminar pensamientos del ego y dejarme llevar hasta alcanzar la intención, confiando en que esta fuerza me llevará a mi destino, deteniéndome cuando sea necesario y recogiendo a los compañeros de viaje. Este proceso se denomina “sendero hacia la maestría” en cuatro pasos para activar la intención».

Pasos para reconectar con la intención. 

1. La disciplina. Aprender una nueva tarea requiere entrenar el cuerpo para que actúe como lo desean tus pensamientos Se consigue con práctica, ejercicio, hábitos saludables, comida sana, etc.

2. La sabiduría. Que combinada con la disciplina fomenta tu capacidad para centrarse y tener paciencia a medida que armonizas con tus pensamientos, tu intelecto y tus sentimientos.

3. El amor. Amar lo que haces y hacer lo que amas.

4. La entrega. Cuando te entregas, te iluminas y puedes consultar a tu alma infinita y entonces puedes acceder a la fuerza de la intención, que te llevará a donde crees que estás destinado a llegar.

Intención y libre albedrío. 

Al combinarlos, armonizas con la mente universal y conseguirás alinearte con tu propósito.

Conectar con la intención. 

Cuando formas un pensamiento en tu interior acorde con el Espíritu, formas un prototipo espiritual que te conecta con la intención y pone en marcha la manifestación de tus deseos. Los deseos que quieras cumplir son hechos existentes, ya presentes en el Espíritu.

Cinco ideas para conectar con la INTENCIÓN.

1. Siempre que te sientas mal, perdido, o incluso de u humor de perros, visualiza la correa del trolebús, colgando del campo de la intención a más de un metro por encima de tu cabeza. Imagina que flotas, asciendes y dejas que el trolebús te lleve hasta tu intención intrínseca.

2. Repite la palabra intención o propósito cuando te sientas angustiado o cuando te dé la impresión de que todo lo que te rodea se ha puesto de acuerdo para evitar que cumplas tu misión.

3. Dí para tus adentros que tienes una misión que cumplir en la vida y un compañero silencioso accesible en cualquier momento que quieras.

4. Actúa como si cualquier cosa que desees ya estuviera aquí. Convéncete de que cuanto buscas ya lo has recibido, que existe en Espíritu y ten la certeza de que tus deseos se cumplirán. Para alcanzar el éxito y la paz interior debes tratarte a ti mismo como si ya fueras la persona que te gustaría ser.

5. Copia este antiguo dicho y llévalo a todas partes durante un año: “Cuando caminas por el campo con la mente pura y sana, de todas las piedras, de todos los seres que crecen y de todos los animales, saltan las chispas de su alma y se adhieren a ti, y entonces se purifican y se convierten en fuego sagrado en ti.

Las siete cara de la intención. 

1. La cara de la creatividad. La energía creativa forma parte de ti, se origina en el Espíritu dador de vida que te dispone.

2. La cara de la bondad. La fuerza de la intención es energía bondadosa para que lo que esta creando florezca, crezca y que sea feliz y plena. Decidir ser bondadoso es decidir activar en tu vida la fuerza de la intención.

3. La cara del amor. El amor es la energía más poderosa del mundo, y también la más desconocida. Es la palabra más elevada y sinónimo de Dios. El campo energético de la intención es puro amor.

4. La cara de la belleza. La naturaleza de la intención tiene una interacción eterna de amor y belleza. Los pensamientos bellos construyen un alma bella. Al decidir ver belleza en todo, incluso una persona nacida en la pobreza y la ignorancia podrá experimentar la fuerza de la intención.

5. La fuerza de la intención es la que te permite expandir y aumentar todos los aspectos de tu vida, sin excepciones. Confía en la cara de la expansión y haz lo que haces porque amas lo que haces y haces lo que amas.

6. La cara de la abundancia. Esta cara es la expresión de algo que no conoce límites, que esta en todas partes al mismo tiempo y es infinitamente abundante. Tú fuiste creado con este prodigioso don. Estos dones se te conceden libremente y a manos llenas, como se te proporcionan el aire, el sol, el agua y la atmósfera con una abundancia ilimitada. Ábrete a la expresión de la cara de la abundancia ilimitada y así contribuirás a crear tu vida como te gustaría que fuera.

7. La cara de la receptividad. Significa que la naturaleza entera está a la espera de entrar en acción, solo se necesita estar dispuestos a reconocer y recibir y además ser receptivo a devolver esa energía al mundo. Hay que decir “Sí, estoy dispuesto. Sí, sé que la fuerza de la intención es universal, no se le niega a nadie.

Ideas para poner en práctica las siete caras de la intención. 

1. Visualiza la fuerza de la intención, recita las siete palabras que representan las siete caras de la intención: creatividad, bondad, amor, belleza, expansión, abundancia y receptividad y sírvete de ellas para armonizar con al fuerza de la intención mientras las visualizas.

2. Refleja. Imagínate como un espejo y refleja lo que llega a tu vida sin juicios de valor ni opiniones.

3. Espera la belleza. Espera la llegada a tu vida de la bondad y el amor junto con la belleza amando profundamente, a ti mismo y lo que te rodea, y mostrando veneración por la vida entera.

4. Medita sobre la valoración. Aprecia la energía que compartes con todos los seres vivos ahora y en el futuro, incluso con los que han existido antes que tú. La fuerza vital que existe en tu cuerpo es clave para lo que deseas.

5. Disipa la duda. Cuando se disipa la duda, florece la abundancia y todo es posible. Las dudas son traidoras y nos hacen perder el bien que podríamos obtener por el temor a intentarlo. No dudes de que fuiste creado de un campo de energía al que siempre tienes acceso.

Tu voluntad y tu intención. 

Tu fuerza de voluntad es mucho menos eficaz que tu imaginación, que constituye el vínculo con la fuerza de la intención. La imaginación es el movimiento de la mente universal en tu interior, es la que crea el cuadro interior que te permite participar en el acto de la creación, es el vínculo invisible que te conecta con la manifestación de tu destino, es el concepto del Espíritu que existe en tu interior, es tu Dios interior.

Tu imaginación te concede el extraordinario lujo de pensar desde el fin y no hay manera de parar a quien puede pensar desde el fin. Imagina que soy y seré.

Aplicar las siete caras a la conexión con la intención:

¿Qué tengo que hacer para conseguir lo que tengo intención de crear?

Estando en armonía con la fuerza de la intención, responsable de toda la creación, iguálate con la intención y contribuirás a crear cuanto contemplas. Hasta que no trasciendas el ego, no podrás sino contribuir a la locura del mundo. Cuando renuncies al ego y regreses a aquello de lo que emanaste en origen, empezarás a ver inmediatamente que la fuerza de la intención trabaja contigo, y para y por mediación de ti, de múltiples maneras.

1. Sé creativo. Significa confiar en tu propósito y tener una actitud de firme determinación en tus actividades y pensamientos cotidianos. Poner las intenciones por escrito, por ejemplo

Mi intención es que todas mis actividades estén dirigidas por el Espíritu.

Mi intención es reconocer el Espíritu como mi Fuente y distanciarme de mi ego.

2. Sé bondadoso. Haz un esfuerzo por vivir con bondad y alegría:

– Bondad para contigo mismo, trátate con bondad cuando comas, cuando hagas ejercicio, juegues, trabajes, ames y todo lo demás.

– Bondad para con los demás. Un principio básico para funcionar y ser feliz y recibirás bondad a cambio. Bondad especialmente cuando tratas con personas indefensas, ancianas, con problemas mentales, pobres, discapacitadas, etc. Ya que forman parte de la perfección de Dios y también están conectadas contigo.

– Bondad para con la vida entera.

3. Sé amor. Tú naciste de la intención del amor y debes amar si quieres tener intención.

El amor es colaboración, no competición. Todos compartimos la misma fuerza vital y la misma inteligencia invisible que hace latir tu corazón y el mío, el corazón de todos los seres del planeta.

El amor es la fuerza. Es la vibración espiritual que lleva las intenciones divinas de la expresión amorfa a la concreta. Está en cada uno de nosotros, es lo que es Dios.

Cuanto más extiendas ese amor, más te aproximarás a ser amor y en el ser del amor se alcanza la intención y florece la manifestación.

4. Sé belleza. Tienes que experimentar la belleza en todas tus tareas. Vida, verdad y belleza son símbolos de lo mismo, un aspecto de la fuerza divina.

5. Sé expansivo. Manteniéndote dispuesto a no sentirte apegado a lo que pensabas o eras antes, pensando desde el fin y manteniendo una actitud abierta para recibir la orientación divina, acatas la ley del crecimiento y eres receptivo a la fuerza de la intención.

6. Sé abundante. La intención es infinitamente abundante, por eso cuando no piensas en abundancia, te repites una y otra vez que eres ilimitado. A medida que pienses en abundancia, empezarás a actuar con un firme propósito.

7. Sé receptivo. La mente universal está dispuesta a responder a cualquiera que reconozca su verdadera relación con ella. En otras palabras: es receptiva a cuanto se mantiene en armonía con ella y mantiene una relación de respeto hacia ella. Hay que meditar, porque al estar tranquilo, receptivo y en silencio, te modelas a imagen y semejanza de Dios y recuperas el poder de la Fuente.

Vídeo para reconectar mentalmente con la abundancia la prosperidad y la riqueza.

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